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¿Cómo se decide si una cláusula es abusiva?

autor: Kontsumobide, 

Los bancos y las cajas las han puesto de moda. Mentar las cláusulas abusivas parece tan natural como hablar de las inclemencias meteorológicas en el ascensor: que si las suelo, que si los gastos de constitución de la hipoteca… Pero, ¿qué son realmente este tipo de cláusulas?, ¿quiénes pueden declarar que lo son? y ¿cómo lo deciden?

Antes de poder determinar si una cláusula puede llegar a ser considerada abusiva, deben darse dos condiciones previas:

  • Debe afectar a la relación entre una persona consumidora, entendida como alguien que actúa con un propósito ajeno a su ámbito profesional, y una empresa.
  • Debe haber sido redactada previamente por la empresa, sin opción de negociarla de forma individual, y debe imponer un desequilibrio importante a la parte más vulnerable, es decir, a la persona consumidora. Se incluye, por tanto, en esa letra pequeña que conforma las condiciones generales del contrato.

Si una persona consumidora considera que alguna estipulación de un contrato que firmó le genera un importante desequilibrio, puede intentar alcanzar un acuerdo con la entidad. Si no lo consigue, puede interponer una reclamación ante Kontsumobide o ante otro organismo de consumo, que intentará impulsar una mediación entre las partes. Pero si también fracasa solo puede recurrir al arbitraje, si la empresa está adherida, y, si no lo está, acudir a los tribunales, para que las y los jueces del orden civil determinen si es abusiva o no y, en su caso, le compensen por el perjuicio sufrido.

Los organismos de consumo, como Kontsumobide, no pueden obligar a la empresa a que compense a la persona. Sí pueden, sin embargo, imponerle una sanción por incluirlas en los contratos, como señala la legislación actual, y todo ello sin necesidad de que antes un tribunal haya determinado que esa cláusula concreta es abusiva, tal y como acaba de aclarar el Tribunal Supremo.

Superar tres controles

Pero, ¿qué aspectos deben analizarse para poder declarar una cláusula como abusiva? Existen tres controles que deben superar las estipulaciones de los contratos:

  • Control de incorporación: deben estar redactadas de forma concreta, clara y sencilla, para facilitar la comprensión directa, y ser accesibles y legibles.
  • Control de transparencia: deben permitir que la persona entienda de forma sencilla las consecuencias económicas y jurídicas que implican la firma de ese contrato.
  • Control de abusividad: deben inspirarse en el principio de buena fe y perseguir un equilibrio justo entre los derechos y las obligaciones de ambas partes. Pueden serlo, por tanto, si generan algún desequilibrio —no solo de carácter económico—. En concreto, la normativa actual considera específicamente abusivas las cláusulas que:
    • Vinculen el contrato a la voluntad del empresario o empresaria.
    • Limiten los derechos de la persona consumidora y usuaria.
    • Determinen la falta de reciprocidad en el contrato.
    • Impongan a la persona consumidora garantías desproporcionadas o le impongan indebidamente la carga de la prueba.
    • Resulten desproporcionadas en relación con el perfeccionamiento y ejecución del contrato.
    • Contravengan las reglas sobre competencia y derecho aplicable.
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