Kontsumobide

¿Conoces al monstruo invisible?

autor: Kontsumobide, 

Podría ser el título de una película de terror. En realidad hace referencia a un problema cada día más grave que afecta a la Red de saneamiento y, por tanto, al medio ambiente y nuestra salud.

Comienza el día y empiezas tu rutina de higiene. Ayer no debiste desmaquillarte muy bien y te levantas con un ojo negro. Menos mal que tienes toallitas desmaquillantes, muy cómodas y que facilitan la tarea… ¡listo! Y ahora, como dicen en el anuncio, llega tu “momento… (marca de cereales que no podemos nombrar pero que, según dice el anuncio, facilitan la regularidad del tránsito intestinal)” y utilizas papel higiénico húmedo porque ya no sientes la misma limpieza y frescura si no lo usas. De nuevo, muy cómodo y desechable por el inodoro.

Ya no imaginamos nuestras vidas sin la existencia de estas toallitas tan prácticas. Si tienes criaturas en casa, habrás descubierto los mil y un usos de este artículo mágico: lo mismo sirve para la higiene íntima que para eliminar restos de comida en el cuerpo o en la ropa, o incluso para limpiar manchas de tinta o de pinturas, porque se les ha ocurrido dar rienda suelta a su creatividad en el mobiliario y en las paredes de casa.

Aunque en el etiquetado de algunas de estas toallitas aparece que pueden desecharse por el inodoro, no especifica cuánto tiempo necesitan para disolverse. La realidad es que no lo hacen con la suficiente rapidez para desintegrarse antes de llegar a la depuradora de aguas. Consecuencia: graves atascos y averías en la red de saneamiento.

A lo mejor estás pensando “¡Bah! no será para tanto…”. Ahí van algunos números:

  • Al año solo en Euskadi desechamos 5.000 toneladas de residuos sólidos por el inodoro. Hasta hace poco se desconocía su potencial de contaminación por lo que reciben el nombre de contaminantes emergentes (medicamentos, pinturas y barnices, productos de higiene personal, detergentes…).
  • De ellas,  2.400 son toallitas higiénicas.
  • Las medidas para reparar las consecuencias de estos vertidos nos suponen al año un sobrecoste de 1 millón de euros.

Estamos contribuyendo a crear un gran monstruo que obstruye y tapona el sistema. Si tu pregunta ahora es qué puedes hacer para acabar con ese inquilino invisible e insaciable que está deseando que le demos de comer, y que alimentamos cada vez que tiramos residuos que no debemos por el inodoro… la solución es sencilla: una papelera. Si la colocas en el baño te resultará más cómodo desechar las toallitas. No obstante, plantéate si realmente necesitas utilizarlas.

Es el momento de pasar a la acción ¿te sumas a dejar de alimentarle?

Si quieres más información, la puedes encontrar en el siguiente enlace  https://munstrowc.eus/