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Datos de carácter personal: cómo te protege el nuevo reglamento europeo

autor: Kontsumobide, 

El 25 de mayo comienza a aplicarse el nuevo reglamento europeo de protección de datos de carácter personal. Seguro que ya lo sabías. Si no te suena lo más mínimo, debes atribuirlo a una falta completa de atención. ¿O no has notado que en los últimos meses has recibido mensajes de todo tipo de compañías en los que te solicitaban revisar y aceptar otra su vez su política de privacidad?

El Reglamento General de Protección Datos (RGPD) —nombre simplificado de la disposición— establece nuevas obligaciones para profesionales, empresas y administraciones públicas, y te otorga nuevas garantías como persona física. Así, por ejemplo, impone el deber de que las informaciones y las comunicaciones se efectúen de forma "concisa, transparente, inteligible y de fácil acceso, con un lenguaje claro y sencillo", es decir, exige una exposición mucho más clara para que seas consciente de qué implicaciones entraña facilitar tu información personal, sobre todo si el mensaje se dirige a menores.

La nueva norma también destierra el consentimiento tácito. Si un tratamiento se fundamenta únicamente en que has dado tu permiso, la empresa deberá demostrar que lo has otorgado con conocimiento de causa y libremente y, si lo deseas, podrás retirarlo posteriormente.

Más derechos

El reglamento, además, profundiza en tus opciones para gestionar tu información personal. Antes podías ejercer los denominados derechos ARCO, es decir, el Acceso, la Rectificación, la Cancelación y la Oposición al tratamiento de tus datos personales. Con la nueva regulación, algunos se mantienen, otros se amplían y surgen otros nuevos:

  • Derecho a la información. Si te piden tus datos, deben ofrecerte una información mucho más extensa que la que contemplaba hasta ahora la normativa. Deben indicar, básicamente:
    • Los datos de la empresa responsable del tratamiento y de la persona delegada de protección de datos, si disponen de una.
    • La finalidad y el fundamento jurídico del uso.
    • Si elaborarán perfiles o adoptarán decisiones automatizadas en función de su contenido; y si prevén cesiones o transferencias a terceras compañías.
    • El plazo que los mantendrán en su poder y cómo podrás ejercer tus derechos.
    • Si obtienen tu información personal por otros medios, sin solicitártela a ti, deben comunicarte, además de esos puntos, de qué fuente procede.
  • Derecho de acceso. Puedes consultar si están tratando o no tus datos y, si es así, cuáles, de dónde los han obtenido, con qué finalidad y si se los han comunicado a terceras personas.
  • Derecho de rectificación de los datos, si estos son inexactos o incompletos.
  • Derecho de supresión o derecho al olvido. Puedes solicitar su ejercicio, por ejemplo, si los datos ya no son necesarios para los fines para los que fueron recogidos; sin han sido tratados de forma ilícita; o si retiras tu consentimiento inicial o te opones al tratamiento. En estos casos, si la persona responsable además los había publicado, deberá intentar borrar los enlaces a esa información, salvo que concurran determinadas circunstancias que impidan atender su petición, como, por ejemplo, el ejercicio del derecho a la libertad de expresión e información.
  • Derecho de oposición al tratamiento de tus datos por motivos personales, siempre que la persona encargada no pueda argumentar un interés legítimo superior. También puedes oponerte a que se destinen a actividades de marketing directo. Las empresas, en la primera comunicación contigo, deberán informarte de este derecho de forma clara.
  • Derecho a solicitar la limitación del tratamiento en varios supuestos:
    • Si impugnas la exactitud de tus datos, durante el periodo necesario para comprobar su veracidad.
    • Si han tratado tus datos de forma ilícita y pides la limitación de su uso, en lugar de su supresión.
    • Si la empresa ya no necesita tus datos para sus fines, pero tú sí los precisas para interponer algún tipo de reclamación.
    • Si te has opuesto al tratamiento por motivos relacionados con tu situación particular, mientras determinan si las alegaciones de la persona responsable prevalecen sobre tu petición.
  • Derecho a la portabilidad de tus datos, es decir, a pedir recibirlos en un formato estructurado, de uso común y lectura mecánica, y a transmitírselos a otra empresa, siempre que te los recabaran con tu consentimiento o para cumplir un contrato.
  • Derecho a no ser objeto de una decisión basada únicamente en el tratamiento automatizado de datos, incluida la elaboración de perfiles que pueda generar algún tipo de efecto jurídico sobre tu persona o que te afecte significativamente.

Si quieres ejercer alguno de estos derechos, dirígete a la persona responsable, a través de la dirección indicada en su política de privacidad. Y, si una empresa los vulnera, no dudes en presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos.