Garanta de productos , suministro de contenidos y servicios digitales

La garantía es un derecho que la ley reconoce a las personas consumidoras y que afecta a los bienes destinados a su consumo privado y al suministro de contenidos o servicios digitales. La garantía protege durante un tiempo determinado frente a la falta de conformidad o a los defectos existentes en el momento de la compraventa. También cubre la instalación, si aparece incluida en el precio junto con el producto.

Es importante conocer el principio de conformidad: si lo adquirido no es conforme con el contrato, la garantía legal protege a la persona consumidora. El principio de conformidad se aplica siempre que haya una relación comercial de consumo entre una empresa y una persona física o jurídica, en este último caso cuando actúe en un ámbito ajeno a la actividad empresarial o profesional.

Este principio se aplica a los contratos de compraventa de productos y a los contratos de suministro de productos que se tengan que producir o fabricar (cortinas, muebles, etc.). Desde la última modificación normativa (producida el 28 de abril de 2021 y que ha entrado en vigor el 1 de enero de 2022) también es de aplicación al suministro de contenidos y servicios digitales.

Existen dos tipos de garantía: la garantía legal y la garantía comercial.

  • La garantía legal es obligatoria y cubre cualquier producto al que se le pueda aplicar. La garantía legal no rige en la compraventa de bienes entre particulares.
  • La garantía comercial es una garantía adicional que las empresas pueden ofrecer a la persona consumidora. Esta garantía en ningún caso puede ser inferior a la legal.

No es necesario sellar la garantía: lo esencial es guardar el justificante de compra. Este documento es la prueba de la fecha de adquisición y sirve de referencia para saber si la garantía sigue vigente.
En el caso de la garantía comercial adicional debes conservar el documento original de la garantía.

¿Cuál es el plazo para responder de la falta de conformidad?

La empresa vendedora debe responder de la falta de conformidad del producto o servicio digital.

  • Si el producto es nuevo, durante los tres años siguientes a la fecha de entrega, en el caso de bienes y de dos años en el caso de suministro de contenidos y servicios digitales. En caso de un suministro continuo la parte empresarial deberá responder de la conformidad dentro del plazo en el cual deben suministrase los contenidos o servicios digitales. Si este plazo de suministro es inferior a 3 años el plazo de responsabilidad empresarial será de 3 años a partir del momento de la entrega.
  • Si es de segunda mano, se puede establecer un plazo menor pero nunca inferior a un año.

Si la empresa que vendió el producto ya no existe, puedes acudir directamente, con el mismo derecho, a la empresa fabricante.

El plazo de la garantía tiene unas características especiales:

  • Si el defecto del producto, se manifiesta en los primeros 2 primeros años (un año en el caso del suministro de contenidos o servicios digitales) desde la fecha de entrega, la ley presume que la falta de conformidad ya existía cuando te lo entregaron. En este caso, la empresa vendedora es la que deberá demostrar, en su caso, que el producto cumplía las condiciones acordadas y que el defecto se debe a un mal uso o mantenimiento.
  • Tras este período inicial de 1 o 2 años y hasta los 3 años desde la fecha de entrega del producto, la ley ya no presupone nada. Tanto tú como la parte vendedora tendréis que aportar las pruebas necesarias para demostrar lo que aleguen.
  • Recuerda: en el caso de los productos de segunda mano la ley permite que se pacte una garantía inferior a la señalada, pero nunca por un plazo menor de un año.

¿Cuál es la fecha de referencia para el plazo de la garantía?

Es la fecha que se indica en la factura o el ticket de compra, o la del albarán de entrega, si es posterior. Resulta imprescindible conservarlos siempre.

Una vez comunicada la falta de conformidad, la persona consumidora tiene un plazo de 5 años para reclamar la sustitución del producto, la reparación, una reducción de precio o la resolución del contrato.

Si encuentras un defecto o existe falta de conformidad, en primer lugar, debes intentar reparar o sustituir el producto. Tienes la obligación de informar a la empresa vendedora sobre el defecto del producto. Existen dos opciones:

La reparación y sustitución del producto

Si decides reparar o sustituir el producto defectuoso, la empresa vendedora está obligada a respetar tu decisión, a no ser que la opción escogida sea imposible de realizar o desproporcionada. Las opciones deben ser siempre razonables y para ello hay que tener en cuenta: el precio que tendría el producto si fuera conforme, la importancia del defecto y los inconvenientes que podría ocasionarte si optases por otra solución.

La reparación y sustitución del producto deberá seguir las siguientes normas:

  • Deben ser gratuitas para las personas consumidoras (desplazamientos, transporte, mano de obra, etc.).
  • Deben realizarse dentro de un plazo razonable, según la naturaleza del producto.
  • Mientras dura la reparación, el cómputo de los plazos de la garantía queda suspendido hasta que la persona consumidora recibe el producto reparado.
  • En el caso de la sustitución, en el momento en el que se recibe el producto nuevo se vuelve a activar el cómputo del plazo pendiente de la garantía del producto sustituido.
  • Si el producto ha sido reparado, pero sigue sin ser conforme, la persona consumidora puede escoger entre la sustitución del producto, rebaja del precio o la resolución del contrato. De la misma manera, si no es conforme tras la sustitución del producto, se puede elegir entre la reparación, rebaja o resolución del contrato.

La rebaja del precio y la resolución del contrato

La rebaja del precio y la resolución del contrato se realizan cuando no han sido posibles la reparación o la sustitución del producto defectuoso. También se procede a una de estas dos soluciones cuando la reparación o la sustitución del producto no se realizan en un tiempo razonable o conllevan algún tipo de inconveniente para la persona consumidora.

En primer lugar, puedes elegir entre reparar o sustituir el producto. No puedes exigir la resolución del contrato y la devolución del dinero si la falta de conformidad del producto no es importante. La rebaja del precio debe ser proporcional a la diferencia entre el precio que tendría el producto si fuera conforme y el precio de mercado del producto con el defecto.

Todo reembolso que la parte empresarial deba realizar, sea por resolución de contrato o por reducción de precio deberá realizarse en el plazo máximo de 14 días desde la notificación a la parte empresarial.

La garantía comercial no es obligatoria. Es una garantía adicional que la empresa fabricante, vendedora, importadora o distribuidora puede

La garantía comercial no es obligatoria. Es una garantía adicional que la empresa fabricante, vendedora, importadora o distribuidora puede ofrecer. Es un plus, por lo que en ningún caso afecta a los derechos legales que tienes ante cualquier falta de conformidad que pueda presentar el producto adquirido.

En los productos de naturaleza duradera (vehículos, aparatos eléctricos, electrónicos, informáticos, etc.) debe presentarse en un soporte escrito u otro tipo de soporte duradero (sms, e-mail, página web, etc.), si así lo pides. La garantía comercial no puede en ningún caso ofrecer menos derechos que la garantía legal.

La ley exige que las garantías comerciales muestren como mínimo la siguiente información:

  • Identificación del producto cubierto por la garantía: marca, modelo, producto...
  • Nombre y dirección de la persona garante: responsable de la garantía.
  • Informar que la garantía comercial no afecta a los derechos que la garantía legal otorga a las personas consumidoras.
  • Los derechos adicionales a los legales que ofrece la garantía comercial y cómo deben ejercitarse. También debe decir cuáles no ofrece.
  • Plazo de duración de la garantía y su aplicación geográfica.
  • Las vías de reclamación dispuestas a la persona consumidora
  • Conserva la factura o ticket para disponer de los datos de la compra y poder ejercer, en su caso, el derecho de desistimiento. Recuerda que las facturas no siempre tienen el valor de un recibo: deben especificar que el producto se ha pagado. La factura ha de mencionar la identidad y domicilio de la empresa vendedora, su CIF o NIF, el producto, el precio, la fecha de la adquisición y la forma de pago.
  • Si compras varios productos, exige que aparezcan desglosados en la factura la descripción y el precio de cada artículo.
  • Infórmate de las garantías comerciales, adicionales a la garantía legalmente prevista, y de los casos especiales en los que restituyen el dinero si se devuelve el artículo adquirido.
  • Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias: artículos 114 a 127.
  • Real Decreto Ley 7/2021 de 27 de abril, de transposición de directivas de la Unión Europea en las materias de competencia, prevención del blanqueo de capitales, entidades de crédito, telecomunicaciones, medidas tributarias, prevención y reparación de daños medioambientales, desplazamiento de trabajadores en la prestación de servicios tradicionales y defensa de los consumidores.

Fecha de ltima modificacin: