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En navidad: planifica, luego consume de forma responsable

En navidad: planifica, luego consume de forma responsable

En el periodo navideño, las familias tienden a gastar más que en otros momentos del año. Entre los regalos, la comida y la decoración, resulta evidente que es una época en la que el consumo se convierte en una actividad casi diaria, pero no hay que olvidarse de lo más importante: este año las navidades serán diferentes. Las restricciones impuestas por la alerta sanitaria nos llevan a vivir las fiestas de forma más reducida.

Ahora, más que nunca, la planificación es la clave para consumir de manera responsable y segura en estas fechas. Para protegerte a ti y a las personas que quieres. Desde el comercio y la hostelería, además, necesitan que se consuma de manera responsable, que se apueste por lo local y que se escalonen las compras para evitar aglomeraciones. Evita también acudir en horas de mayor afluencia.

Si ya has tenido esto en cuenta, bien hecho, y si no, todavía estás a tiempo. Quizá hayas empezado a oler un poco a chamusquina; no te apures, seguramente sea tu cartera que no para de echar humo provocado por esas compras llamadas “por si acaso…”. Sigue estos consejos que nunca fallan:

  1. Presupuesto. Antes de lanzarte a gastar sin sentido, elabora un presupuesto, para saber el límite de lo que te puedes gastar. Ajústalo a tus verdaderas necesidades.
  2. Revisión. Revisa la nevera y la despensa para saber qué te hace falta. Busca en los cajones el papel de regalo, la decoración navideña de años anteriores y aprovecha todo lo que tengas.
  3. Haz una lista. Cuando sepas lo que necesitas, apúntalo en una lista teniendo en cuenta tu presupuesto. De esta manera irás a tiro hecho, sin dar demasiadas vueltas de un lado a otro.
  4. Escalona las compras. Aunque cada vez queda menos para el día 24 de diciembre, no lo dejes todo para última hora. Tu cartera lo agradecerá y también contribuirás a evitar aglomeraciones. En alimentación, recuerda apostar siempre por el producto local y de temporada.
  5. Presión. Evita comprar con prisas (y también con hambre) o acabarás adquiriendo productos que no necesitas y, en el caso de la comida, seguramente “piques” en aquellos alimentos poco saludables. Tómate tu tiempo para comparar precios y analizar ofertas.
  6. Compra local. Contribuye a que tu barrio siga siendo un lugar vivo. La librería, la frutería, la tienda de ropa o la ferretería de tu barrio te muestran esa cercanía y esa confianza que no encontrarás en grandes superficies. Fíjate si los comercios locales venden por Internet; hay muchos que lo hacen también a través de WhatsApp u otros métodos.
  7. Aprovecha las sobras y no tires comida. Euskadi supera las 350.000 toneladas de alimentos que se desperdician cada año, o lo que es lo mismo, 160 kilos por persona. ¿Sabías que los hogares son los responsables del 42% del despilfarro de comida? La compra planificada y escalonada contribuye a mejorar tu economía al tiempo que reduce los riesgos de desperdicio alimentario. ¿Te ha sobrado comida? ¡Imaginación al poder! Prepara nuevas recetas: un arroz o unas empanadillas rellenas con las sobras de cordero pueden quedarte deliciosas.
  8. Si al final no se ha comido la cantidad que esperabas, antes de que se eche a perder, congela en raciones individuales. Tendrás un plato ya hecho para otro día.

En definitiva: si planificas, comprarás bien y consumirás mejor.