Desde que en 2022 se lanzase ChatGPT, la inteligencia artificial (IA) parece haberse extendido a casi todos los rincones digitales. Da la sensación de que ya no hay aplicaciones, plataformas o programas que no incluyan asistentens automáticos, propuestas de texto o imágenes, filtros de contenido, resúmenes o recomendaciones basadas en algoritmos. Las grandes empresas tecnológicas como Meta, Google o Microsoft desarrollan estas funciones procesando nuestros datos para entrenar sus modelos. En Europa, la normativa de protección de datos (RGPD) nos ampara, pero no impide que muchas plataformas activen por defecto funciones basadas en IA que requieren la internvención del usuario para desactivarlas.
Los datos de entrenamiento provienen de nuestras publicaciones, fotos, correos, búsquedas o mensajes, lo cual plantea ciertos riesgos para la privacidad, la autonomía digital y el derecho a controlar nuestros propios datos. Deshabilitar estas funciones no significa renunciar a la tecnología, sino decidir conscientemente qué parte de nuestra vida digital queremos que contribuya al entrenamiento de sistemas automatizados.
Recomendaciones generales para reducir la exposición
Aunque muchas empresas ofrecen mecanismos de objeción, estos varían enormemente y no siempre son fáciles de encontrar. A continuación se presentan algunas acciones prácticas que se pueden aplicar para reducir la exposición en diferentes plataformas.
- Restringe tu audiencia: configura tus publicaciones para que sean visibles para “amigos” o una categoría equivalente.
- Revisa conexiones entre apps: si una IA pide acceso a correos, archivos o mensjaes, deniégalos salvo que lo necesites.
- Desactiva los botones de IA donde existan: algunas plataformas como Linkedin permiten optar explícitamente por no participar en el entrenamiento de sus modelos.
- Desactiva funciones inteligentes: evita que Gmail, por ejemplo, procese tu correo para ofrecerte sugerencias.
- Limita el uso de chatbots: no los utilices para preguntar sobre temas sensibles como problemas de salud o finanzas.
- Revisas permisos de apps: retira accesos (cámara, micrófono, ubicación, etc.) que no sean necesarios.
- Controla los anuncios: desactiva la personalización de anuncios y la información compartida a terceros.
Lo importante no es desconectar todo, ya que hay funciones de IA que aportan comodidad, sino conocer cómo deshabilitarlas cuando no las deseamos, entender qué datos se emplean y tomar decisiones informadas.


