Alquilar un coche en verano da mucha libertad, pero cuidado: la mayoría de los problemas no vienen de los accidentes, sino de la letra pequeña del contrato y de los costes imprevistos.
Para evitar imprevistos este verano, ten en cuenta estas 7 claves fundamentales:
- Revisa quién puede conducir, el límite de kilometraje y las condiciones de devolución (entregar el coche con retraso puede conllevar cargos adicionales).
- Cuidado con el seguro y la franquicia. Las coberturas básicas no suelen incluir neumáticos, llantas, lunas, bajos o pérdida de llaves. Las tarifas más económicas suelen llevar franquicias elevadas, por lo que responderás por los daños hasta ese límite.
- Pon especial atención a los "extras". Ojo con el coste diario de sillitas infantiles o el GPS. La recogida o devolución en aeropuertos o en oficinas distintas a la de origen pueden conllevar recargos.
- Ten clara la política de combustible. La opción más transparente suele ser "Lleno-Lleno". Guarda el ticket de la gasolinera antes de entregar el coche y haz una foto al cuadro del marcador.
- Elige el coche según tus necesidades reales. No reserves una categoría superior a la necesaria. Lo más rentable es adaptar el vehículo al número de pasajeros, equipaje y trayecto.
- Inspecciona el exterior y el interior del coche (y haz fotos) tanto al recogerlo como al devolverlo. Pide que anoten cualquier rasguño previo y captúralo con el móvil como prueba.
- Fianza y documentación: Te bloquearán un importe en la tarjeta en concepto de fianza. Asegúrate de presentar tarjeta a nombre del conductor titular y la documentación en regla (DNI/pasaporte y carné).
- Conserva el contrato, las facturas y las fotos o vídeos de prueba. Ante cualquier cobro indebido o incumplimiento, pide la hoja de reclamaciones y acude a las OMIC o a Kontsumobide.



