La iniciativa, promovida desde el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, a través de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, está vinculada a la Ley de Servicios de Atención a la Clientela y tiene como objetivo reforzar la protección de las personas consumidoras y usuarias. De esta forma, podrán reconocer de inmediato si una llamada tiene fines publicitarios y decidir si desean atenderla o ignorarla.
Cómo funcionará el nuevo prefijo
El plan contempla reservar un rango de numeración que comenzará por el prefijo 400 y que deberá utilizarse obligatoriamente para todas las llamadas comerciales. De esta forma, se evitará que las empresas utilicen números móviles, geográficos o internacionales para camuflar llamadas publicitarias.
Además, estos números serán bidireccionales, lo que significa que las personas consumidoras podrán devolver la llamada si lo desean, y el coste no podrá ser superior al de una llamada normal.
La normativa también busca diferenciar claramente entre llamadas comerciales y de atención al cliente. Estas últimas solo podrán realizarse desde números cortos corporativos, rangos gratuitos como 800 y 900 o números geográficos tradicionales.
El Gobierno prevé ahora un periodo de adaptación de unos cuatro meses para que empresas y operadores ajusten sus sistemas. Una vez finalizado, los operadores deberán bloquear automáticamente cualquier llamada comercial realizada desde números no autorizados.


