La navidad se ha convertido para muchas personas, en un periodo de consumo excesivo marcado por la emoción del momento y la presión de acertar con el regalo perfecto.
Este ritmo acelerado nos lleva a hacer compras impulsivas, devoluciones, y en muchos casos a generar más residuos de los que imaginamos. La mayoría de los productos que consumimos contiene plástico o componentes electrónicos, difíciles de reciclar. Por eso, conviene detenerse y reflexionar antes de llenar el carrito.
Consumir de forma responsable también forma parte del espíritu navideño.
- Planifica tus compras, elabora una lista y ajusta tu presupuesto.
- Reutiliza los adornos de año anteriores.
- Crea tu propia decoración
- Si vas a regalar apuesta por detalles hechos a mano, las experiencias o los productos locales, son opciones únicas, con valor emocional y menor impacto ambiental.
De cara a los menús navideños no olvides planificarlos: compra solo lo necesario y evita el despilfarro alimentario. Tirar comida es también tirar dinero y recursos.
Estas fiestas pueden ser una oportunidad para celebrar de otro modo: con conciencia, cercanía y respeto por el entorno. Porque disfrutar más no significa comprar más, sino elegir mejor.


